11 de agosto de 2011

¿el por qué de ti?



Y baila, y se ríe y echa hacia atrás la cabeza, y de nuevo su risa. Otra vez tú. Pero no teníamos que volver a vernos… y siento todo mi dolor. Lo que no sé, lo que no he vivido, lo que ahora me falta.
Ahora me quedo en silencio y lo miro, pero no lo encuentro. Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado dos años. Toda una vida. Esas noches pasadas en el sofá. Lejos de ti. Arañándome las mejillas pidiendo ayuda a las estrellas. Fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo. Siguiendo después el humo había el cielo, arriba, más arriba, más aún… Allí, donde precisamente habíamos estado nosotros. Cuantas veces he nadado en ese mar nocturno, me he perdido en ese cielo azul, llevado por la esperanza de encontrarlo otra vez. Arriba y abajo, sin tregua. Y abajo hasta llegar a Casiopea. La primera estrella a la derecha y todo recto, hasta la mañana. Y otras muchas. Y a todas les preguntaba lo mismo: ¿lo habéis visto? He perdido mi estrella… mi isla que no existe.

Y  a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruido molesto de mis lágrimas agotadas, y yo, estúpida, buscando y esperando encontrar una respuesta. Dadme un porqué, un simple porqué, cualquier porqué. Pero que idiota. Ya se sabe. Cuando un amor se acaba se puede encontrar todo, excepto un porqué…

No hay comentarios:

Publicar un comentario